Conocer, más que creer, en Dios
Dios,
que
ha sido apresado por el hombre
con
las cadenas del dogmatismo,
no
existe para mi.
Pero
sin duda, más que creer,
puedo
decir que conozco a Dios.
En
esa sensación que me desborda,
que
me asombra y me arroja hacia la apertura.
Apertura
hacia lo desconocido,
a
lo que no me pertenece o a lo que no soy yo.
Me
hace sentir como un espectador de todo lo que es, vive y sucede.
Me
hace creer que mi especie
es
una gran turista en esta naturaleza que la ha parido.
He
nacido de ella,
pero
crezco para ir hacia las estrellas.
No
puedo estar más agradecido de esta vida,
que
me arrodillaría ante un árbol,
le
rezaría al rio,
le
bailaría a la tierra,
y
compartiría de mi ostia con los animales.
Pero
por favor,
por
favor,
no
me hagas ir donde dicen que
han
apresado a
Dios.

Comentarios
Publicar un comentario