Aceptar la tormeta que viene a ti




Hay veces que la tormenta llega, las gotas caen y empapan hasta nuestras raíces. ¿Qué puede hacer el árbol para resistirse a la lluvia, cuando lo que cae es tan suyo? Hay veces que debemos aceptar que este día no esté despejado, y la luz del sol no nos acompañara a cada rincón de nuestros intereses. Hay veces que llorar, es escuchar, que sentir tristeza es entenderse. No sé que pasara hoy o mañana, no sabemos cuándo lloverá, pero la entenderemos a medida que la aceptemos, como nuestra, como parte de nosotros. Y llorar no será solo de pena, no será solo de dolor, de adioses, de muertes, caídas, decepciones, sino de aprendizaje. Te extrañare, te recordare y te llevare conmigo hasta que ya no puede llevarme ni a mí mismo.

Comentarios